Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Por mi parte, solo espero, señor ministro, que sus manos estén tan vacías como los bolsillos de los españoles, pero que no estén manchadas de sangre. Porque hay informaciones que apuntan a que buena parte de esas ayudas están sirviendo de sustituto al antiguo Fondo para los Mártires, por el que se concedían compensaciones económicas a las familias de los terroristas abatidos o encarcelados por Israel. Pay for slay, cobra después de masacrar, se llama el mecanismo. Espero que las informaciones sean exageradas y sin fundamento y que usted me lo confirme. (El señor ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Albares Bueno, hace gestos afirmativos). Pero cuando menos dirán los suyos -los pocos de los suyos que están aquí- que usted ha acudido aquí presto a informar al Congreso de un asunto de tanta relevancia como la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el Sahara Occidental y sus implicaciones para España. Cualquiera se quitaría el sombrero ante tantísima diligencia. Cualquiera que no sepa por qué es usted ministro de Asuntos Exteriores. Me permitirá que refresque la memoria de esta Cámara y que, de paso, ponga a sus señorías en antecedentes, en contexto del asunto que nos ocupa. El 21 de abril de 2021 el líder del Frente Polisario, Brahim Gali, solicita ser tratado de una dolencia grave en un hospital de La Rioja. La ministra española de Asuntos Exteriores, Arantxa González Laya, asume la responsabilidad de atenderle por razones humanitarias y declina informar a Rabat. El 1 de mayo los servicios secretos marroquíes saben la noticia y la filtran a la prensa. El 28 de mayo la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, acusa a González Laya de plegarse a las veleidades de algunos círculos españoles contra la integridad territorial del reino. El 2 de julio Benyaich pide en Rabat el cese de González Laya. Ocho días después, el 10 de julio, Pedro Sánchez remodela su Gobierno y -¡sorpresa, sorpresa!- González Laya es relevada y usted es nombrado ministro de Asuntos Exteriores. Ese mismo día, Maroc Diplomatique señala que la exministra fue cesada porque no midió bien las consecuencias de su acto hostil ante Marruecos. El 20 de agosto el monarca alauí pronuncia una alocución anunciando la inauguración de una nueva etapa inédita en las relaciones entre Marruecos y España sobre la base de la confianza, la transparencia, el respeto mutuo y la honra de los compromisos. Blanco y en botella. Pero si prefiere que se lo diga claro como el agua, también se lo diré claro como el agua: usted es el ministro de la sumisión a Marruecos, de la pleitesía ante el trono y del sometimiento al Majzén. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 7 de esta intervención.