Diputado
«Usted, señor Sánchez, no ha sido un presidente para España, ha sido una auténtica calamidad y, a pesar de haber perdido las elecciones, se empeña en ocupar el palacio de la Moncloa e incluso ofrece su sede de Gobierno para que desde la misma se perpetre el próximo golpe a la legalidad constitucional. No funcionará, señor Sánchez, y causará usted un gravísimo daño a las instituciones, a la soberanía, a la economía de las familias y a nuestra imagen internacional. Es posible que incluso usted consiga aguantar un ratito más en ese sillón, pero tenga la convicción de que su legado de ruina, de inseguridad y de ruptura de la convivencia no tardará mucho en convertirse en un horroroso recuerdo para usted y para muchos españoles de una época oscura, de la época en la que un autócrata quiso destruir para su propio beneficio el edificio que compartimos más de cuarenta millones de españoles. Señor Feijóo, ahí está (señala al señor presidente del Gobierno en funciones, Sánchez Pérez-Castejón) el enemigo del progreso y de la prosperidad de los españoles. Ahí está (lo señala de nuevo) el enemigo del sentido común y del respeto a las leyes. Ahí está (lo vuelve a señalar) el autócrata que se aferra a su sillón sin importarle el sufrimiento de las familias, de las mujeres, de los policías, de los trabajadores y de todos, en fin, los españoles que simplemente quieren vivir en paz y prosperar y que aspiran a que los políticos no les roben el fruto de su esfuerzo ni su libertad ni sus derechos ni la herencia material e inmaterial que han recibido, que es España. Por eso yo le ruego, señor Feijóo, que, ni usted ni su partido, nunca más se olviden de que VOX no es el enemigo y de que, además, VOX no va a desaparecer. Acepten la realidad y regresen a la distancia infinita con los enemigos de España y de la convivencia. Nos tendrán al lado. Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
Fragmento 17 de 17 de esta intervención.