Marta MadrenasJunts
Diputada
«En otro orden de cosas, señor ministro, en Junts estamos convencidos de que la mejor política exterior para extender la primacía de los derechos humanos y la democracia en el mundo -usted se ha referido a ello también- es algo que se tiene que hacer a través de la defensa de la libertad y dignidad de las mujeres en todo el mundo. Por ejemplo, en Afganistán y en Irán millones de mujeres viven bajo sistemas de absoluto dominio machista, sin libertad, sin educación, sin movilidad, sin salud, sin voz y, de hecho, sin ojos, viendo el mundo con un solo ojo a través de los burkas impuestos. Eso no es una cultura distinta, no es una tradición diferente; eso es apartheid de género, un sistema estructural de opresión ante las mujeres diseñado por los regímenes que ahora están en el Gobierno. Son recurrentes los testimonios de persecuciones sistematizadas y de violaciones de los derechos humanos de las mujeres únicamente por el hecho de ser mujeres. De hecho, una misión de investigación de la ONU reconoció una nueva pauta de condenas a muerte de mujeres activistas en Irán, declarándolas culpables de delitos contra la seguridad nacional. Y, no obstante, señor ministro, pueden decir que hacen políticas feministas, si bien el derecho internacional no reconoce el apartheid de género como un crimen. Por eso nosotros en Cataluña hace mucho tiempo que impulsamos que ustedes reclamen, como Gobierno, como Estado, que se incluya en la convención de la ONU sobre crímenes contra la humanidad el apartheid de género y en el Estatuto de Roma, porque, cuando el mundo mira hacia otro lado, las mujeres son las que se están jugando la vida y lideran las revoluciones democráticas en el Kurdistán, en Afganistán, en Irán. Allí las mujeres son la semilla de la revolución para las generaciones futuras, y la política exterior española parece que todavía no haya entendido esto demasiado bien.»
Fragmento 9 de 11 de esta intervención.