Alberto Catalán HiguerasUPN
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenas tardes. Sí, señor ministro, hoy, 10 de diciembre, es el Día Mundial de los Derechos Humanos y por eso es vergonzoso que usted tampoco haya hecho ninguna referencia a que hoy mismo en Oslo se acabe de entregar el Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, mejor dicho, siendo realistas, a su hija, ante la imposibilidad de recogerlo ella personalmente. Por lo tanto, hoy aquí, desde el Congreso de los Diputados de este país, de España, debemos decir una vez más: ¡Viva Venezuela libre! (Aplausos). Nuestro reconocimiento, nuestro afecto y nuestro cariño a María Corina Machado y a todo el pueblo venezolano. Esperamos que en su próxima intervención usted defienda la libertad y la democracia también en Venezuela. Señorías, es evidente que para este Gobierno la política exterior de nuestro país no es una cuestión de Estado. No, señor ministro, en ningún caso representa a todos los españoles y, desde nuestro punto de vista, tampoco defiende los intereses de España. Tampoco es reconocida en el resto del mundo, a pesar de la soberbia y la prepotencia que ha manifestado el propio ministro. No tenemos ningún poder de influencia. Nuestra política exterior, señor ministro, es irrelevante. En los grandes acontecimientos y conflictos internacionales España no ha formado parte de ninguno de los foros de decisión, ni en el caso de la invasión de Ucrania ni tampoco en Oriente Próximo. Ha sido incapaz de alcanzar acuerdos con aquellos países que deberían ser nuestros socios y aliados naturales, aquellos países que defienden la libertad, la democracia y el respeto de los derechos humanos. Este Gobierno, señorías, actúa fundamentalmente en función de sus intereses partidistas, intentando también tapar sus propias vergüenzas y desviar la atención de estas, y eso supone caer en la ideología y en el sectarismo.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.