Pilar Vallugera BalañàERC
Diputada
«Dicho esto, cuando se hace la carrera de Derecho, aunque se haga poco a poco y en muchos años, como es mi caso, hay una cosa de Penal que te queda claro, in dubio pro reo. Después de ver la sentencia que han hecho sobre el caso del Fiscal General del Estado, debo decir que han pulverizado todos los principios sentenciadores que jamás, en la vida, aprendí en esa facultad. Mis catedráticos deben estar tirándose por los balcones, porque cuando yo llegué a este Congreso, que ya saben que no considero que sea el mío, mi motivo fundamental era explicar a mi país que este es un Estado fallido, que este es un Estado que no hizo bien la Transición desde la Dictadura hasta una supuesta democracia, que son los mismos perros con distintos collares. Pero, ¿saben qué pasa? Que es que me están quitando el trabajo, me están quitando el trabajo a base de lo que hacen ustedes solos. Lo que están demostrando es el antiguo fascismo -ahora diríamos con un poco de gusto vintage y un poco reformulado- y aquí solo pueden mandar ellos. Por lo tanto, si alguien tiene la osadía de pretender ejercer el Gobierno o la dirección del Estado, desde -diríamos- elementos ideológicos diferentes, irán a por ustedes por tierra, mar y aire, por lo civil o lo criminal, con los juzgados o las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de una forma legal o de una forma ilegal. Eso ya lo vimos con todo el proceso, con personas que querían votar y pusieron urnas y acabaron en la cárcel. Y aquello era gravísimo y les debería haber advertido. Por lo tanto, a nosotros eso nos tendría que pillar muy lejos, pero no nos pilla lejos porque resulta que también nos lo aplican y porque resulta que también formamos parte aún de este Estado. Miren, sinceramente, la prevaricación, y lo digo con todas las letras, que representa una sentencia que dice que se puede acreditar que quien cometió el delito fue el Fiscal General del Estado u otros de su entorno, es de tal calibre que acaban de destrozar el Estado de derecho de su Estado, no del que yo crearé o del que yo quiero crear o del que yo imagino, de su Estado. Y les agradecemos mucho, les agradecemos mucho que demuestren que las costuras de este Estado se rompen y les agradecemos mucho que demuestren que la magistratura máxima de este Estado es prevaricadora cuando las sentencias que hacen tienen un fondo político. Y les agradecemos mucho que demuestren que los tribunales en este Estado son elementos políticos y no elementos jurídicos. Y les agradecemos muchísimo que demuestren que la judicialización de la política no es que sea un hecho, es que ahora ya es el ecosistema en el que viven. Si ustedes quieren seguir siendo animalitos que hacen política con un ecosistema absolutamente corrupto, háganlo, pero, por favor, a nosotros no nos líen. Ya es hora de que nos dejen votar de una vez, porque el olor de putrefacción de este Estado no lo había olido jamás. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.