Enrique Fernando Santiago RomeroSumar
Diputado
«Presidente, señores diputados y señoras diputadas, el Fiscal General del Estado ha sido condenado tras tenerse por probado que ha sido él o alguien de su entorno quien filtró un correo. Ha sido un enjuiciamiento incompatible con el principio acusatorio y los estándares de independencia judicial. Los magistrados que han enjuiciado y condenado previamente intervinieron en la admisión de las querellas, en la valoración inicial de los indicios y en el control de la instrucción, comprometiendo así la imparcialidad del Estado de derecho. (Rumores). La instrucción ha sido invasiva. Ha buscado promover gran escándalo social. Un registro en la Fiscalía General del Estado o el volcado de ocho meses de datos personales del fiscal cuando se investigaban cuarenta y ocho horas. La información incautada se filtró a la prensa, pero el Tribunal Supremo nunca investiga el entorno de las filtraciones. (Aplausos). La sentencia adolece de falta de neutralidad judicial, pagos de una acusación a magistrados enjuiciadores durante la deliberación, comentarios chistosos del presidente del Tribunal en público sobre la sentencia aún no redactada, vínculos académicos entre magistrados y abogados acusadores, despropósitos que se suman a la decisión del Tribunal Supremo de publicar un 20 de noviembre solo el fallo condenatorio, publicándose la motivación jurídica tres semanas después.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.