Joaquín Martínez SalmerónPSOE
Diputado
«Señorías de VOX, defender España no es llevar una pulsera mientras votan contra subir el salario mínimo, contra mejorar las pensiones, contra reforzar la sanidad y la educación pública. Defender España es votar para mejorar la vida de quienes más lo necesitan. Su moción insiste en un clásico: atacar a las instituciones, al fiscal general, al Tribunal Constitucional y a otros cuerpos del Estado. El anterior Fiscal General del Estado fue atacado desde su elección; fue objeto de críticas que encajaban perfectamente en la campaña que el PP orquestó en Galicia hace décadas, quizá por su buen trabajo en casos como el del Prestige o los incendios forestales. Curiosamente, la derecha y la ultraderecha siempre coinciden. En esta moción, al menos reconocen una cosa, señorías de VOX, reconocen que las elecciones en este país las convoca el presidente del Gobierno. Algo es algo. Esta vez ustedes se han leído la Constitución, se han leído la ley electoral y, además, las han entendido, que ya es un logro. (Aplausos). También, reclaman reformas institucionales profundas. Pues bien, este Gobierno está acometiendo la mayor transformación de la justicia en décadas. La nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal situará la investigación penal en el Ministerio Fiscal bajo control judicial, como ocurre en Europa. La reforma del Estatuto del Ministerio Fiscal refuerza su autonomía y cuenta con el apoyo expreso de la Comisión Europea. La ley de eficiencia. Se ha multiplicado por doce el presupuesto para las inversiones, como los casi 15 millones de euros para el nuevo palacio de Justicia de Lorca, que pronto estará finalizado. Se quiere llevar a cabo la mayor ampliación de la planta judicial de la historia con 2500 nuevas plazas de jueces y fiscales en tres años. Y mientras este Gobierno amplía derechos, ustedes plantean retrocesos, cuestionan el proyecto europeo, proponen eliminar el Tribunal Constitucional y no reconocer el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Ustedes quieren un Estado sin controles, sin garantías y sin libertades.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.