Ángel Ibáñez HernandoPP
Diputado
«Desde la perspectiva puramente formal, cabe hacer una reflexión también: que este es el cuarto decreto ley retributivo consecutivo que utiliza el Gobierno en ausencia de presupuestos generales del Estado. Y la urgente necesidad se justifica porque acaban de llegar a un acuerdo con los sindicatos, algo que deja ver cómo todo es completamente improvisado. Lo que aquí abordamos no es otra cosa que el reflejo de lo que la función pública representa para el Gobierno de Sánchez. Los empleados públicos poco o nada le importan a Sánchez, y esto se refleja en varias cuestiones. Primero, que ya son cinco ministros los que han llevado esta cartera en siete años. Casualmente, todos lo hicieron bajo la figura conocida como 'expectativa de destino'. Fíjese, una se fue de presidenta al Congreso; otra, al Banco de España; otra, a la Alcaldía de Las Palmas; otra, a la embajada de la UNESCO; todos ellos buenos destinos. (Aplausos). Creo que la pena la tiene usted, señor López, porque me temo, muy a su pesar, que el destino que le espera no es tan bueno como el de sus antecesores, sino la oposición en la Comunidad de Madrid. (Aplausos). Ese es su destino y los empleados públicos no lo van a echar de menos. No van a echarlo de menos por los antecedentes que tiene este Gobierno, como el Real Decreto 6/2023, que también se hizo de espaldas a los empleados públicos, solamente para recaudar fondos europeos. Por cierto, dos años después, pese a que la tramitación se hizo por el procedimiento de urgencia, sigue sin convocarse la ponencia, dando también la espalda al Legislativo.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.