Juan José Aizcorbe TorraVox
Diputado
«Por eso, hoy no discutimos solo un decreto ley, discutimos un método de demolición institucional que usa cuerpos estatales como moneda de cambio. Hoy son los habilitados, mañana podrían ser otros vértices del Estado porque, aceptado el precedente de hoy, no hay límite. Durante un siglo todos los regímenes han mantenido el carácter estatal del cuerpo por su función de control, y hoy se altera no para mejorar la Administración, sino para satisfacer exigencias orientadas a escapar de todo control. Y a esa lógica no vamos a contribuir, por eso no abriremos la caja de Pandora, envuelta en papel de regalo, como siempre. No aceptaremos que se mezcle lo necesario con lo inaceptable, no vamos a ceder al chantaje de quienes reducen la política a un precio semanal. Los catalanes que amamos a nuestra tierra sin debilitar a España no queremos un Estado de retales normativos ni funcionarios sometidos a filtros ideológicos o lingüísticos. Queremos una Cataluña fuerte porque forma parte de una España fuerte, y una España fuerte requiere de instituciones sólidas, cuerpos nacionales firmes y garantías que no dependan del humor de una negociación. Por eso, votaremos en contra. No votamos en contra de autónomos ni en contra de las inversiones locales, votamos contra la farsa, contra el BOE como instrumento de pago, y votamos por la igualdad, la legalidad y la unidad institucional. Permítame añadir algo con transparencia: incluso sin esta cesión al separatismo catalán, ni las inversiones financieramente sostenibles ni VERI*FACTU merecen un voto favorable tal y como están. No lo harían, las inversiones se han convertido en un cajón donde cabe desde buena gestión hasta dejadez, y VERI*FACTU simboliza -lástima que no esté el señor ministro- a un Gobierno que legisla sin coordinar ni medir el impacto sobre la economía real.»
Fragmento 6 de 7 de esta intervención.