Candela López TagliaficoSumar
Diputada
«Hoy sufrimos las consecuencias de unos servicios sanitarios saturados, un sistema educativo que requiere inversiones urgentes y un parque público de vivienda prácticamente inexistente. En realidad, a partir de aquí, vino una cadena perfectamente diseñada de políticas que ahogaron las Administraciones locales. Primero llegó la ley de estabilidad presupuestaria. Después llegó la ley Montoro, que vino a decir a los ayuntamientos que no podían decidir por sí mismos -mientras tanto, él sí hacía negocios para sus amigos-. También la LRSAL, que ni racionalizaba ni hacía sostenible ninguna Administración local. Después, la regla del gasto, la norma que castigaba incluso a quien gestionaba bien. Y, con ello, la mayor contradicción de todas: si un ayuntamiento ahorraba, no podía usar ese ahorro para su gente ni para abrir un centro cívico, reforzar servicios sociales o frenar la emergencia habitacional. Eso tenía un nombre: asfixia local. Y, mientras el Gobierno de Mariano Rajoy ponía un candado a los ayuntamientos, se abría la autopista hacia las privatizaciones. Mientras se recortaba lo público, se ampliaban oportunidades para quienes siempre encuentran la forma de hacer negocio. ¿Les suena esta receta, señorías del Partido Popular? Porque es la que siguen aplicando a día de hoy en las comunidades donde gobiernan.»
Fragmento 2 de 7 de esta intervención.