Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-RamosPP
Diputada
«Se lo decimos también a nuestros aliados, empezando por los Estados Unidos. Sabemos que ninguna transición es moralmente impoluta. Todas exigen cesiones y transacciones a veces indigestas, pero algunos principios sí han de prevalecer para que la propia transición prospere. Delcy Rodríguez no es una moderada, no es la Adolfo Suárez venezolana que ustedes pintan y, desde luego, no es la presidenta de Venezuela, como le ha recordado el propio Trump. Es la sibilina cara B de Maduro, y nosotros lucharemos para que Europa no le levante las sanciones por inmoral y por ineficaz. (Aplausos). Y María Corina Machado no es una dirigente más, una buena chica, una opositora. Es la líder indiscutible de Venezuela, su valor más seguro, como bien sabe Marco Rubio. Acabo ya. El señor Albares suele acusar al PP de tratar a Venezuela como un asunto de política interna. Sí, lo hacemos, porque lo es. Porque no hay fronteras morales: el anhelo de libertad nos hermana a todos, desde Caracas a Teherán. Porque formamos parte de una impresionante comunidad histórica y cultural: la hispanidad. Y también, sí, por ustedes. El mismo Zapatero que inició la demolición de la Transición española hoy intenta impedir una transición real en Venezuela. Y el mismo Sánchez que blanquea la dictadura venezolana trabaja para vaciar la democracia española. (Aplausos). No es analogía, es continuidad. Zapatero y Sánchez: desgracia para Venezuela y vergüenza para España. Sin embargo, hay esperanza, hoy más que nunca. Amigos venezolanos, en la sala Constitucional del Congreso -está aquí al lado- hay un cuadro que simboliza la Transición española; se titula El abrazo. Quiero decirles que, a pesar de todo, ese abrazo sigue vivo y que con la fuerza de ese abrazo defenderemos el derecho de todos los venezolanos a volverse a abrazar, a la salida de las cárceles, los padres con los hijos, los abuelos con los nietos y en su anhelado regreso a casa. Será el fin del exilio, un abrazo largo y definitivo, el abrazo de la libertad. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie, y que se prolongan dirigidos hacia la tribuna de invitados).»
Fragmento 6 de 6 de esta intervención.