Alberto Catalán HiguerasUPN
Diputado
«Por otro lado, es evidente que hay que reprobar el comportamiento del expresidente Rodríguez Zapatero, ese amigo de dictadores y de terroristas, que se ha entrometido en la política exterior de nuestro país amparando la dictadura. Pero es que, además, el Gobierno y sus socios de extrema izquierda, cuando se produjo el fraude electoral en Venezuela, no quisieron reconocer a Edmundo González como presidente electo de Venezuela, ni siquiera cumplir el mandato de este Congreso, que sí lo hizo. Señor ministro, su equidistancia siguió blanqueando la dictadura. Pero es que la indecencia llegó al extremo de que el propio presidente Sánchez fue incapaz de felicitar a la líder opositora María Corina Machado por la obtención del Premio Nobel de la Paz, e incluso tuvo la desvergüenza de referirse como retenidos a los presos políticos secuestrados. Y es que, además, la hipocresía y el sectarismo de algunos los ha llevado incluso a exigir la liberación de Maduro como si el dictador, para ellos, debiera morir en su cama. No hay dictaduras buenas ni malas, no se pueden abrazar unas y despreciar otras porque, al final, lo que se está haciendo es prostituir la democracia.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.