Patxi LópezPSOE
Diputado
«Señor presidente, señorías, buenos días. Buen año y gracias, ministro, por esta comparecencia, que tiene una enorme importancia, porque nos permite a cada uno de nosotros posicionarnos y decir claramente qué defendemos en un mundo y en un tiempo en el que se está poniendo todo patas arriba. Ha llegado Trump a la Casa Blanca y en un año ha dinamitado el tablero de juego sobre el que nos movíamos hasta ahora. Se autoproclama presidente interino de Venezuela -no Corina Machado ni Leopoldo González, no, él, presidente interino de Venezuela-, pone su mirada en Cuba, quiere construir un resort de lujo en Gaza, amenaza a Irán, pretende comprar o invadir Groenlandia, quiere imponerse en la Alianza Atlántica y busca redefinir las relaciones con Europa a su antojo. Y claro, como estamos hablando del país más poderoso del mundo esto nos sitúa, queramos o no, en los inicios de un nuevo orden internacional. Entonces, la cuestión fundamental que se nos plantea y sobre la que tenemos que hablar y trabajar, si no queremos caer en el abismo, es: ¿con qué materiales vamos a construir los cimientos y los pilares sobre los que se va a elevar este nuevo mundo? Esta es la gran preocupación de hoy, la que se ha extendido por todos los países y por todas las sociedades excepto, claro está, por la derecha española, que lleva semanas sin decir absolutamente nada de fundamento en esta cuestión, como han vuelto a demostrar esta mañana. Y seguramente es así: primero, porque no sabrían qué decir, ya que nunca tienen una alternativa para nada en este país (aplausos); segundo, porque están absolutamente descolocados. Claro, aplaudieron con las orejas a Trump porque se había cargado a Maduro, pero cuando despreció a Corina y le dio la mano a Delcy Rodríguez, y además ayer dijo que era fantástica -no este Gobierno, sino su adorado Trump, señora Álvarez de Toledo, fue el que dijo que Delcy Rodríguez era fantástica-, se han quedado colgados de la brocha. (Aplausos); y tercero, porque ustedes, en cuanto les sacan de criticar al sanchismo, ya no saben qué decir y no dan pie con bola. No saben, no contestan, no existen, y es tremendamente grave y preocupante que el principal partido de la oposición, un partido de Estado, de gobierno en teoría, no tenga nada que decir cuando están cambiando el mundo y las relaciones que conocíamos hasta ahora. Porque estamos hablando de si consensuamos ese nuevo orden internacional y participamos en él o nos lo imponen cuatro abusones. Hablamos de si Europa va a ser un sujeto político con la influencia y el peso que le corresponde o pasa a ser un objetivo estratégico con el que otros jugarán a conveniencia. Hablamos de si el derecho internacional sigue siendo una norma que nos protege del abuso de los poderosos -es decir, que marca límites al poder, que marca las reglas del juego, una norma que nos obliga- o es simplemente un principio que se invoca y que se cumple solamente cuando les conviene a algunos. Esto es lo que está en juego. Por eso, este no es un debate solo sobre Venezuela. Ya sé que al Partido Popular le encantaría esto, no han hablado de otra cosa en su intervención: Venezuela, el gran comodín del Partido Popular junto con ETA. Cada vez que no tienen nada que decir, cada vez que se quedan sin argumentos, es decir, casi siempre, sacan a pasear a Venezuela, a Maduro y al fantasma de ETA. (Aplausos). Y ahora, además, en su permanente campaña contra los socialistas de 'ensucia, que algo queda', han añadido al presidente Zapatero y lanzan verdaderos infundios intentando relacionarle con el narcotráfico venezolano y con no sé cuántas cosas más. Pues les diré tres cosas. La primera es que en este país la única relación con el narcotráfico ha sido con Marcial Dorado y no ha sido precisamente de Zapatero, sino que miren ustedes mucho más cerca. (Aplausos). La segunda, por si se les ha olvidado: fue el Gobierno de Mariano Rajoy el que avaló que Zapatero fuera nombrado enviado especial de la Unión Europea para Venezuela. Fueron ustedes; ustedes (Aplausos). Y hoy todo el mundo -menos el PP, claro- reconoce que Zapatero, Lula da Silva y Catar han sido fundamentales para la liberación de los presos políticos. Claro, suben a la tribuna y dicen: Para nosotros es la prioridad. Pregunta: ¿Qué han hecho ustedes por los presos políticos de Venezuela? ¿Han liberado a alguno? Eso sí que es hipocresía. (Aplausos). Y la tercera cuestión que quería decirles está relacionada con su otro comodín: si hoy no existe ETA, si hoy el terrorismo es cosa del pasado y podemos vivir en paz y en libertad en Euskadi, en Navarra y en toda España es gracias a la implicación valiente, entre otros, de José Luis Rodríguez Zapatero. (Aplausos). Esta es la realidad de este país por mucho que a ustedes no les guste. Y ya sé que ustedes no respetan absolutamente nada, pero ojalá tuvieran una décima parte del respeto que él demostró, precisamente frente a Chávez, en defensa de otro presidente del Gobierno. Así que, señora Álvarez de Toledo, no se ponga estupenda porque ninguno de ustedes le llega a la altura de las zapatillas al señor Rodríguez Zapatero; ninguno. (Aplausos). Y menos tú. (Continúan los aplausos).»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.