Aina Vidal SáezSumar
Diputada
«Y déjenme salirme un segundo del guion, pero es que la actualidad últimamente va francamente pesada. ¿Podemos normalizar que personas como Héctor de Miguel se aparten de lo público por hacer humor y señalar a carroñeros e intoxicadores a sueldo? ¿Hemos aceptado ya que mujeres como Sara Santaolalla o Elena Reyes soporten acoso y amenazas de muerte a diario? ¿Podemos? Porque este es el clima político que algunos nos proponen y tiene mucho que ver con este decreto. Es un clima que ni podemos ni debemos aceptarlo, claro está. (Aplausos). Cuando hablamos de avances autoritarios, nos referimos a las redadas masivas de asesinatos perpetrados impunemente por el ICE. Nos referimos a que la vida de un pueblo entero, como el palestino, el congolés o el iraní, pueda ser tratada como prescindible, sin derecho alguno. Nos referimos a las amenazas al pueblo de Groenlandia para hacerse, cual piratas, con materias y rutas comerciales. Este clima político por el que avanzan personajes como Trump, Putin, Netanyahu u Orbán, algunos de los aquí presentes pretenden que vuelva otra vez a España: usar el poder público no para proteger, sino para intimidar y para robar, que de eso saben muchísimo; no para garantizar derechos, sino para dividir y para normalizar la desigualdad. Intentan imponer la idea, obviamente falsa, de que cada cual se salva solo en un mundo cada vez más desigual e incierto; que uno puede salir adelante sin derechos, sin servicios públicos, sin protección colectiva, solo con su chequera y, ¡ey!, haciendo burpees. Y no es un chiste, es su idea de país. Se les tendría que caer la cara de vergüenza. Por eso, la pregunta obligada -diría que al señor Feijóo, pero, como hoy está ausente del debate, se lo pregunto al Partido Popular y se lo pregunto a VOX, evidentemente- es: ¿creen que la ciudadanía es estúpida, señorías? ¿Lo creen de verdad? Mientras sus socios proponen deportaciones masivas, burradas nazis como, por ejemplo, la teoría del gran reemplazo o amenazas a barcos de salvamento como el Open Arms, este Gobierno lo que va a promover es una regulación masiva, porque son nuestros vecinos, porque viven aquí y porque se merecen, al menos, los mismos derechos, señoría. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.