Diputada
«Este decreto nos recuerda mucho a cómo es comprar por Internet en AliExpress: buenas fotos, grandes promesas, mensajes optimistas -incluso el presidente ha dicho que ve un transporte sólido-, pero, cuando te llega el paquete, resulta que hay retrasos, no hay atención al cliente, el producto está en mal estado, las estaciones están sucias, los trenes no llegan a la hora, pantallas informativas sin ningún mensaje de cuándo llegará tu tren o si no va a llegar; llega a la estación a las ocho menos cuarto y el de las siete te dice que va a llegar a la hora y no ha llegado. Ese es el paquete que tenemos y eso es exactamente lo que están viviendo miles de usuarios del transporte público, especialmente los usuarios de rodalies en Cataluña. Los usuarios han tenido que hacer frente casi solos a una crisis sistemática que ha llegado a suspender todo el servicio durante días. Usuarios que descubren que hace años que circulan por puntos críticos en la red ferroviaria, con infraestructuras muy deterioradas y con riesgo de desprendimientos. Porque estos puntos negros por los que circulan casi cuatrocientas mil personas cada día no son ni nuevos ni imprevisibles. De hecho, eran advertencias reiteradas que nunca se han resuelto. El modelo actual ha demostrado claramente que no funciona. Y no hay excusa meteorológica ninguna que valga para justificar esa falta de inversión por parte del Estado, falta de mantenimiento o una gobernanza errática y de mala gestión.»
Fragmento 5 de 7 de esta intervención.