Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«Para paliar estas deficiencias, la Dirección General de Tráfico ha establecido una serie de requisitos específicos para estas balizas, que son básicamente conectividad automática con la plataforma DGT 3.0, geolocalización y estado de activación, lo que sitúa el precio de la baliza en una banda que oscila entre los 39,9 y 59,99 euros, según fabricante -según fabricante chino, por supuesto-. Así que esta precisión técnica hecha por la Dirección General de Tráfico, unida a una falta de información exhaustiva a los usuarios, va a suponer también que muchos conductores terminen siendo multados por no llevar en su vehículo la baliza correcta, de modo que al coste de la adquirida deberán añadir el de la adquisición de la nueva más los 200 euros de la sanción correspondiente. Porque esta es otra, señorías: al anuncio inicial de la DGT diciendo que habría un tiempo de advertencia y no sanción, ahora ya se han dado instrucciones a la Agrupación de Tráfico para que empiece a multar. Por último, esta baliza V16 puede ser hackeada por delincuentes para localizar un vehículo accidentado o acceder a los datos de información del propietario, según han advertido expertos en seguridad informática. Encima, resulta, señorías, que España es el único país de la Unión Europea en el que es obligatoria esta baliza.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.