José María Sánchez GarcíaVox
Diputado
«Con la venia. El cuaderno de agravios a la Constitución y a las leyes del Gobierno socialista en coalición con los comunistas es infinito. Infinito significa que no ha terminado, y mientras siga en la Presidencia del Gobierno este señor circunstante en la Moncloa, continuará. Tres sentencias del Tribunal Constitucional declarativas de inconstitucionalidad de decretos leyes por defecto de la extraordinaria y urgente necesidad. Pulsión totalitaria en abuso del instrumento legislativo en manos del Gobierno para preterir al Parlamento. Una sentencia declarativa de inconstitucionalidad de un estado de alarma por fraude a la Constitución al eludir el estado de excepción. Declaraciones de invalidez por el Tribunal Supremo de la destitución del coronel Pérez de los Cobos -al que se le ha privado, por cierto, de su carrera porque no ha podido ascender a general injustamente-; del nombramiento de la presidenta del Consejo de Estado; de un nombramiento de fiscal de sala, etcétera. Una ley de amnistía, cuando menos, de dudosa constitucionalidad, sobre la que ha alegado la Comisión Europea, en uno de los procedimientos judiciales entablados ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que es una ley cuya única finalidad es partidista al objeto de la investidura del señor Sánchez como presidente del Gobierno y que no pretende ni persigue ninguna pacificación -lo digo entre comillas- de Cataluña. Una sentencia del Tribunal Supremo firme -aunque esté recurrida en amparo, pero firme- de condena penal de un fiscal general del Estado -se ha dicho ya aquí, algo sin precedentes no en España o en Europa, sino en en el mundo-. Un auto del Tribunal Constitucional que suspendió la tramitación de unas enmiendas, por extravagantes, de reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial -sin precedentes también-, y aquí se dijo que no era posible que el Tribunal Constitucional... Hubo declaraciones, antes de recaer el auto ese fin de semana, del presidente del Gobierno y de algún ministro instruyendo a los magistrados acerca de lo que tenían que hacer. Y así, como digo, hasta el infinito, porque esta es la realidad del Gobierno del señor Sánchez; es decir, un Gobierno que sufre una pulsión totalitaria que ejerce claramente y al que no le gustan ni la democracia, ni las leyes, ni la Constitución, ni nada de esto que dice todos los días que defiende, porque ya sabemos que es un mentiroso.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.