Diputado
«La censura en redes. ¿Cuál es su modelo?, ¿el modelo chino?, ¿el modelo brasileño, que ha prohibido alguna red social?, ¿el cubano?, ¿el iraní? Sobre todo eso está callado, sobre lo que pasa en esos países con las libertades. Yo creo que su modelo es cualquiera que ataque la libertad y que les mantenga a ustedes en el poder un solo segundo más. Y pretende prohibir las redes sociales, aunque lo disfrace con un intento de proteger la identidad de los menores y la seguridad de los menores y la inocencia de los menores, cuando no les ha importado nunca. Pero usted puede decir misa y engañarnos como quiera, porque ministra se ha sincerado y ha dicho que sí, que quieren prohibir las redes sociales. Igual que se han sincerado sus socias comunistas, que ya nos han dicho para qué es la invasión y la regularización masiva de más de medio millón de personas: para sustituir a los españoles que no les gustan. (Aplausos). Quieren censurar, señor Sánchez, porque quieren impedir que digamos que la corrupción que han traído a España mata. Y quieren impedir que digamos que la invasión migratoria a la que nos condenan arruina y mata también. (Aplausos). Y, entonces, se ha sacado de la chistera esa idea de la huella del odio. ¡La huella del odio! ¿Pero qué huella del odio? La huella del odio para ustedes es denunciarlos y es señalarlos. ¿O es que acaso los españoles no pueden odiar su corrupción, no pueden odiar sus mentiras y no pueden odiar su traición? (Aplausos). Ustedes lo que quieren es amordazar a todos los españoles, condenarlos a la ruina, a la inseguridad y, además, mantenerlos absolutamente amordazados y callados. Y lo hacen, entre otras cosas, por lo que ha ocurrido en Adamuz, donde ha habido cuarenta y siete muertos y ciento veintiséis heridos. Usted debía haber comparecido hace mucho tiempo aquí. Bueno, en realidad, usted debía haber dimitido hace mucho tiempo. No sé qué hace sentado todavía en ese sillón. (Aplausos). No hay ni un solo dirigente europeo que, habiendo hecho todo lo que usted ha hecho, sea capaz de permanecer en el poder. Pero es probablemente su única salida y también su única huida.»
Fragmento 5 de 11 de esta intervención.