Alberto Catalán HiguerasUPN
Diputado
«Señor presidente, el hijo de una de las víctimas le escribía hace unos días una carta, en la cual le reprochaba que usted repita que el Gobierno ha actuado con empatía, eficacia, transparencia y unidad. Hay que ser muy cobarde, y no digo valiente, porque esas palabras no consuelan, indignan, le decía. Además, le reprochaba en esa misma misiva que usted hable de eficacia. La eficacia no descarrila, no mata, no deja a las familias enterrando a sus muertos, estando seguros de que era evitable. Eso le decían a usted. Y también es llamativo, por ejemplo, cómo la orden y contraorden a la hora de reducir la velocidad del tramo Madrid-Calatayud, en lugar de dar seguridad, tranquilidad y confianza a los viajeros, generaba todo lo contrario. ¿Ha estado en algún momento, señor presidente, en riesgo la seguridad de los viajeros? Además, un exministro de Transportes y su asesor están en la cárcel; la exsecretaria de Estado de Transportes y expresidenta de ADIF está imputada; sociedades públicas colocando, sin trabajar, a las queridas del propio ministro; empresas bajo sospecha. ¿Algo podía ir mal, señor ministro? ¿Algo podía ir mal? Según parece, la corrupción ha campado a sus anchas por el ministerio. Veinticuatro años pide de prisión el fiscal anticorrupción al que fue su hombre de confianza, al que usted nombró ministro de Transportes y secretario de Organización del Partido Socialista.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.