Óscar Puente SantiagoPSOE
Diputado
«Presidenta, muchas gracias. Señoras y señores diputados. Señor Feijóo, entró usted en esta Cámara siendo candidato a líder de la oposición y al parecer, según las crónicas, va a salir ya convertido en ello, en líder de la oposición, por fin, en un líder de la oposición hecho y derecho. Y no solo eso, ya es usted líder y azote, ¿azote de quién?, ¿de quién iba a ser? De Sánchez, ¡la fuente de todo mal! Líder de la oposición -y nosotros que creíamos que ya lo era, ¡qué equivocados estábamos, señor Feijóo!- y azote del sanchismo. ¡Pero si ese equipamiento viene ya de serie con el carné del PP, señor Feijóo! Prueba conseguida entonces. Ha tenido usted un mes largo para acaparar el foco de la política nacional; a nuestro parecer, lo ha malgastado. Sin embargo, se muestra usted satisfecho, ¡fenomenal! El que no se consuela es porque no quiere. La verdad es que para superar la prueba no han reparado ustedes en gastos ni en desgaste. No les ha importado utilizar de manera profundamente desleal a la máxima institución del Estado, nada menos que a la Corona, para, a través de ella, convocarnos... (Protestas). ¿Pero cuesta tanto estar cinco minutos escuchando sin increpar a nadie? (Protestas). ¿Pero es tan difícil? (Aplausos). Han utilizado nada menos que a la Corona para, a través de ella, convocarnos a todos aquí a este simulacro de investidura, al que algunos teníamos claro que no nos íbamos a prestar. Su respeto por las instituciones es este: nulo. Utilizar a la Corona para coronarse líder de su partido; utilizar el Parlamento, no para intentar ser investido presidente, sino para reforzarse ante los suyos. Eso sí, ustedes, profundamente desleales con la Constitución y las instituciones de nuestra democracia, exigen cortesía parlamentaria a la recíproca, porque la cortesía, al parecer, es más importante que el respeto por la Constitución.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.