Teresa JordàERC
Diputada
«Muchas gracias, presidenta, Gobierno en funciones, diputados y diputadas. Señor Núñez Feijóo, candidato a la Presidencia del Gobierno español por gracia real, de entrada, quiero decirle que nos parece una nueva vergüenza democrática en su democracia plena que su rey le haya designado candidato a la Presidencia del Gobierno cuando usted no tiene los votos necesarios para gobernar. De hecho, el rey vuelve a tomar partido, como ya hizo el 3 de octubre y como acostumbra a hacer siempre, desgraciadamente. En segundo lugar -y se lo voy a decir con claridad meridiana-, los votos de Esquerra Republicana han estado, están y estarán siempre al servicio de la defensa de Cataluña, al servicio también de los intereses de los catalanes y catalanas y a disposición, como no puede ser de otro modo, de las clases populares de nuestro pueblo, hablen la lengua que hablen, profesen la ideología que les parezca; eso que lo tengan claro todos aquellos que requieran los votos de Esquerra Republicana. Hoy volveremos a decir no a este vodevil. Ustedes no sé, pero nosotros tenemos memoria. Recordamos perfectamente los palos que a las órdenes de su partido recibimos el 1 de octubre, y volveremos a decir que no porque no queremos que desde el Gobierno español se nos apliquen las políticas de exterminio lingüístico que ustedes y el neofranquismo están aplicando de forma exprés en el país valenciano y en las islas. Diremos que no porque no queremos que dinamiten el delta del Ebro, como lo hicieron con Doñana. Tampoco queremos que no respeten a nuestros campesinos, porque no queremos que se carguen las libertades más fundamentales ni el tesoro cultural, lingüístico, institucional, social, empresarial o medioambiental que tenemos, y porque estamos cansados, realmente muy cansados, de que se nos siga aplicando -y señor Sánchez, esto también va por usted- un sistema impositivo confiscatorio que, por consiguiente, va en contra de su intocable Constitución. Y obviamente no le votaremos porque ustedes y nosotros estamos en las antípodas ideológicas.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.