Óscar Puente SantiagoPSOE
Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible
«Pensaba hablar de la seguridad ferroviaria, pero ya que viene usted aquí a soltar chascarrillos y bulos, no me queda más remedio que responderle. Dice usted que menos mal que no he puesto la velocidad de la Madrid-Barcelona a 350 kilómetros/hora, como había anunciado. ¿Pero cuántas veces tengo que explicar esto para que usted finalmente lo entienda? La Madrid-Barcelona es una línea que se diseñó para 350 kilómetros por hora. Si no se va en este momento a esa velocidad -más allá de los problemas derivados de las limitaciones de velocidad temporales que hemos tenido que implantar en estos días y que hemos ido levantando-, es porque el material empleado en su momento para la construcción de la línea no era compatible con velocidades superiores a los 310 kilómetros por hora. ¿Por qué no eran compatibles? Lo voy a explicar otra vez: las traviesas convencionales colocadas en esa línea a partir de 310 kilómetros por hora provocan que los trenes aspiren el balastro y este choca con los bajos de los trenes pudiendo producirles daños. Por esta razón, es desaconsejable ir a más de 310 kilómetros por hora, a pesar de que la línea se diseñó para 350. De hecho, el récord de velocidad de nuestra alta velocidad se batió en esa línea con 403 kilómetros por hora en un tren Siemens alemán, un modelo 103. ¿Qué es lo que hemos anunciado? Que, ahora que tenemos que iniciar la renovación de la Madrid-Barcelona -tiene más de dos décadas-, vamos a sustituir dentro de ese proyecto esas traviesas por unas nuevas que permitirán ir a 350 kilómetros por hora. Por tanto, no había ninguna posibilidad, señoría, de que yo pusiera el tren a 350 kilómetros por hora entre Madrid y Barcelona. Sí lo habrá en el futuro. Por ello, en la renovación de la Madrid-Barcelona vamos a emplear materiales que permitirán que en esa línea se vaya a la velocidad por la que se diseñó.»
Fragmento 2 de 9 de esta intervención.