Aina Vidal SáezSumar
Diputada
«En segundo lugar, pensiones dignas y protección completa. La pensión media de los autónomos hoy sigue siendo mucho más baja que la de los trabajadores y las trabajadoras asalariados. Eso es la consecuencia evidente de décadas -dé-ca-das- de cotización mínima y de un sistema que, sin duda, no ha protegido a aquellos que eran más vulnerables y que tenían ingresos más bajos. No es lo mismo que apenas llegues a 900 euros al mes a que ingreses, por ejemplo, cientos de miles de euros al año. No es lo mismo, ¿verdad? Es obvio, como obvio es que, para tener una prestación social, quienes más tienen más tienen que aportar, evidentemente de forma proporcional y justa: no se pide más, pero tampoco se pide menos, señorías. Y, tercero, las mutuas colaboradoras o cómo te puedes quedar tirado cuando más lo necesitas. Insisto, la mayoría de las peticiones de cese de actividad de los autónomos son resueltas de forma negativa. ¿Podría ser -así, a lo loco, se lo digo, señorías- que las mutuas estén actuando como lo que son, como parte interesada, y no como parte colaboradora? Es una idea. Yo creo que un sistema público de protección no puede permitirse bajo ningún concepto lo que está sucediendo actualmente. Debe existir transparencia. Toda denegación debe estar plenamente motivada, con criterios claros y verificables, el control debe ser público y, si las mutuas gestionan prestaciones públicas, qué menos que estén sometidas a mecanismos de supervisión estrictos, y las vías de reclamación tienen que ser ágiles. Señorías, en protección social llegar tarde es casi lo mismo que no llegar, así que hay que ir rápido.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.