Blanca Armario GonzálezVox
Diputada
«Nos llaman radicales y extremistas por defender determinados límites. No es intolerancia, sino cuidado de aquello que durante siglos nos ha costado mucho construir. (Aplausos). Defender la dignidad de la mujer no es negociable, como tampoco es negociable que queramos seguir siendo España. Debatimos la prohibición del uso en los espacios públicos de los velos integrales, conocidos como niqab y como burka. La diferencia entre cada uno es solo una rejilla de tela de unos cinco centímetros por la que miran los ojos de una mujer. El burka, una mazmorra textil y móvil, un lienzo importado desde Afganistán y exportado a otros países islámicos. La izquierda dirá que en España no se ve, que es una alarma inventada por la ultraderecha, pero las calles y las plazas de Ciutat Vella, de El Raval, del Barrio Gótico, de Santa Caterina, de algunos barrios de Badalona, de Tarragona e incluso de Almería lo viven cada día. Muchos de los inmigrantes que han entrado gracias a las políticas de fronteras abiertas del Partido Socialista y del Partido Popular profesan el islam más radical y al llegar acaban en guetos, porque no tienen la intención de integrarse en nuestro país. Su intención es otra, ya que mientras ellos se acomodan en los guetos, los más radicales imponen la sharía. Imponen una visión de la mujer que considera que es un ser inferior, que debe caminar por detrás del hombre, que no tiene derecho a estudiar, conducir, viajar a solas, leer o escribir; una visión que dice que tapar su cuerpo, su cara y su pelo es por su propio bien. Al mismo tiempo, la izquierda, con ayuda del Partido Popular, acelera el borrado de toda nuestra identidad desde las instituciones, ya que impulsan y consienten que Oriente se imponga sobre Occidente. El Partido Popular y el Partido Socialista han contribuido a que los españoles nos sintamos como extranjeros en nuestro propio país. Si no, escuchen atentamente. 'El Gobierno impone el menú halal y elimina el cerdo para satisfacer a los musulmanes de la prisión de Ceuta porque son más del 80 %'. 'El Gobierno de Sánchez ha dado casi 2 millones de euros a la Comisión Islámica, la entidad que ha conseguido imponer el menú halal en [todos] los colegios'. 'Más del 80 % de los centros educativos en un distrito de Barcelona sirven el menú halal y discriminan a los cristianos en Cuaresma'. 'La Generalidad de Cataluña avala el uso del niqab islámico en las aulas de los centros educativos'. 'El PP vota en contra de una iniciativa de VOX en el Congreso para prohibir la fiesta del cordero'.' El Partido Popular no apoya la iniciativa de VOX en el Parlament para prohibir la fiesta del cordero y combatir la islamización de Cataluña'. 'Ceuta impone el final del Ramadán y la Fiesta del Sacrificio como festivos en 2026 con el único rechazo de VOX'. El Partido Popular vota en contra de la iniciativa de VOX de eliminar las cárceles de tela en las comunidades autónomas de Madrid, de Murcia y de la Rioja. El PP se abstiene con relación a la iniciativa de VOX de prohibir el burka y el niqab en Cataluña y en Baleares. Estos son solo unos titulares, pero es que existen otras verdades. La izquierda se ha propuesto derribar España y obedece de rodillas a la imposición del islam: nada de hablar ni de recordar las glorias españolas; reavivan la leyenda negra; utilizan el sistema educativo para adoctrinar y ofrecer menús halal en los comedores escolares; imponen su calendario de festividades; han creado discordia entre las comunidades autónomas, y también han generado división entre hombres y mujeres. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.