Diputada
«Hoy no debatimos sobre una prenda. Hoy no debatimos sobre una religión. Debatimos sobre un principio moral que define quiénes somos como nación. El velo integral es la institucionalización de la invisibilidad femenina. Es una mujer obligada a caminar entre nosotros sin rostro, sin expresión, sin identidad reconocible. Es la negación simbólica de algo esencial: el derecho a existir y a estar delante de los nuestros. (Aplausos). No, señorías, no acepto que se esconda el debate detrás del relativismo cultural. La cultura no borra a la mujer. Hay un hecho histórico que desmonta este argumento. Hay un hecho histórico que desmonta cualquier excusa cultural. Cuando las mujeres iraníes salieron a la calle tras la muerte de Mahsa Amini no se quitaron los zapatos, no se arrancaron un colgante, no escogieron un símbolo cualquiera, se quitaron el velo, lo quemaron, lo alzaron al cielo. ¿Por qué? Porque era un símbolo de opresión y de sumisión. (Aplausos). No es una prenda cualquiera. No es verdad. La revolución de las mujeres en Irán no comenzó pidiendo que las dejaran estudiar, empezó diciendo que las dejaran ser y estar presentes en la sociedad.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.