Diputado
«Señorías, este clamor representa a una mayoría de españoles que ya no es silenciosa y que va más allá de mi partido y de las formaciones políticas que avalaron mi investidura. Mueve a muchísimos ciudadanos más, que, habiendo apoyado otras opciones políticas, se sienten víctimas de un gran engaño, todos los que jamás volverían a respaldar al candidato si les diese la opción de votar lo que está haciendo, porque jamás -y digo jamás- aceptarían vender por un puñado de votos sus derechos, el fruto de sus impuestos o su dignidad. (Aplausos). Señorías, nada de lo que me permite que esta investidura se celebre tiene una mayoría detrás. Es falso. Lo saben a la perfección. El señor Sánchez lo sabe también, por eso no permite que los españoles nos expresemos en unas nuevas elecciones ya con toda la información (rumores), y por eso se agarran ustedes a la investidura, a sacarla como sea, porque es consciente de que sin ella ustedes no serían nada. (Aplausos). Ha perdido el poco crédito que le quedaba y, a la vista de lo que ha firmado y dicho, hoy me atrevería a decir que ha caído ya en la sinrazón. Lo de hoy no ha sido un discurso, ha sido un delirio. Él ha perdido la razón, pero la mayoría de los españoles de toda condición no hemos perdido la razón. Si todo el Partido Socialista quiere dejar huérfana a esa mayoría, es su decisión. Yo no lo haré. No abandonaré a la mayoría constitucional de nuestro país (aplausos) y, por ella, jamás me callaré. Por esa mayoría aquí estoy y porque, además, señorías, yo sí tengo respeto a esta Cámara. Yo sí tengo argumentos y no necesito esconderme detrás de nadie para hacer este discurso y yo sí puedo mirar a la cara a los españoles, porque jamás he abusado de su confianza. (Un señor diputado: ¡Bravo!-Aplausos).»
Fragmento 2 de 16 de esta intervención.