Diputado
«Que nadie se equivoque, hoy no acaba nada, este no es el trago final, no hay límites ni los habrá para satisfacer la ambición personal del candidato Sánchez. No hay límites éticos, porque no tiene reparos en recurrir a la mentira siempre que le beneficie. No hay límites políticos, porque el fin justifica cualquier medio y socio. Y no hay ni tan siquiera límites legales, porque si la ley entorpece sus propósitos, se adecúan los intereses personales de sí mismo o de sus socios. Se ha llegado a firmar -digo firmar- que en España se persigue a la gente por sus ideas. ¿Qué límite podría haber? ¿Qué será lo siguiente a lo que ya hemos visto estas semanas, se preguntarán la mayoría de los ciudadanos? El independentismo quiere referéndum y no lo habrá. El señor Rufián nos lo aclarará, ya lo ha aclarado a la salida. Pues mire, perfectamente podría otorgarle el derecho a decidir a una parte y que le niega al conjunto de la nación; no se preocupe usted, o no se intranquilice tanto. Pero, sinceramente, a estas alturas, creo que debemos encender todas las alertas democráticas, porque del señor Sánchez se puede esperar cualquier cosa. A decir verdad, lo siguiente quizá ni lo sepa él, porque no será nada que él piense o haya dicho o prometido, será lo que le exijan, lo que sea y quién sea. Lo importante es cómo vaya él, no cómo resulte España. Hasta aquí, señor Sánchez, ha llegado.»
Fragmento 5 de 16 de esta intervención.