Diputado
«Y, finalmente, señoría, esta investidura termina en una humillación. Repito, humillación. El señor Sánchez se humilla a sí mismo -es su decisión-; humilla a su partido -es la decisión del Partido Socialista-; pero no tiene ningún derecho a humillarnos a los españoles, y eso es lo que ha hecho, señoría. (Aplausos). No, señorías, no se equivoquen, el señor Sánchez no ha conseguido el apoyo de nadie, lo ha comprado, que es muy distinto, firmando cheques que todos pagaremos. (Aplausos). Señores independentistas, les han exprimido bien, ¿no? Y lo que queda, ¿verdad? El señor Sánchez es la horma perfecta del zapato que pisoteó nuestra nación y nuestra Constitución. Las ganas de comer del independentismo se han juntado con su hambre insaciable de poder. Nadie ha hecho más por la causa separatista que el señor Sánchez, reconózcanlo en la tribuna, señores independentistas; ni Esquerra, ni Junts, nadie había llegado nunca más lejos para ayudar realmente a los propósitos independentistas. Eso concédanselo, porque creo que es justo. (Aplausos). Lo ha vuelto a hacer esta mañana: provocaciones, insultos y descalificaciones, hasta a los presidentes autonómicos. No hay mayor garantía de ser tachado como ultra, como peligro para la democracia o enemigo de la reconciliación que repetir lo mismo que defendía el señor Sánchez hace unos meses. (Risas y aplausos).»
Fragmento 7 de 16 de esta intervención.