Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señor ministro, si a usted le quedara un mínimo de decencia política habría dimitido ayer, después de conocerse el repugnante escándalo del DAO de la Policía, al que usted nombró, su hombre de confianza, su protegido. Sin embargo, se permite venir hoy aquí con tono amenazante y farruco. Pues bien, le pregunto por un nuevo monumental escándalo en ciernes: la regulación masiva de inmigrantes ilegales. ¿Qué consecuencias va a reportar? (Aplausos).»