Mónica García GómezMM
Ministra de Sanidad
«Muchas gracias, presidenta. Muchas gracias, señora Calvo. El sistema sanitario catalán es uno de los grandes activos del Sistema Nacional de Salud. Y le voy a poner varios ejemplos en los que creo que el sistema sanitario catalán, con todas las deficiencias y todas las debilidades que compartimos en todos los sistemas sanitarios europeos y todos los retos y desafíos que tenemos por delante (rumores), es pionero. Por ejemplo, en innovación, en investigación, en investigación traslacional, en terapias avanzadas, en innovación en gestión..., en un montón de cosas en las que dentro del Consejo Interterritorial somos capaces de poner en común en todas las comunidades y hacer de ello un espejo en el que mirarnos. (Continúan los rumores). Si a lo que se refiere es, por ejemplo, a las falacias que se hablan sobre que el sistema catalán es un sistema privatizado, lo primero que he de hacer es deshacer todas estas mentiras y todas estas falacias. El sistema catalán responde a un modelo sanitario que se llama Bismarck -que comparte con otros países europeos y que es diferente al sistema Beveridge que tenemos en el resto del territorio español-, que históricamente, desde hace más de cuarenta años, tiene consorcios, tiene conciertos, todos con entidades públicas o con entidades sin ánimo de lucro. Y esto es muy importante porque no es el modelo de Quirón, no es el modelo del Partido Popular, no es el modelo de los audios obscenos en los que oímos hace poco a un CEO diciendo que iba a manipular las listas de espera para hacer caja. (Aplausos que continúan mientras la oradora está en el uso de la palabra). Ese no es el modelo catalán. La Ley de Gestión Pública y de Integridad del Sistema Nacional de Salud quiere poner coto a esos audios obscenos, no a los modelos que funcionan y que tienen consorcios y conciertos con aquellas fundaciones o diputaciones que, sin ánimo de lucro, quieren mejorar la sanidad y la salud de la gente. Muchas gracias. (Aplausos).»