Diputado
«La primera es admitir que no hay esperanza alguna en el actual Partido Socialista Obrero Español; subrayo lo de actual. Durante mucho tiempo he pensado que quedaban en el Partido Socialista rescoldos de compromisos con la Constitución y hasta con su propio legado como partido de Estado: fue la falsa ilusión de quien cree en lo que hace, de quien se dedica a la política por vocación de servicio público. (Protestas). ¿Y qué es hoy el Partido Socialista? ¿Es su secretario general estrechando la mano, mientras intercambian sonrisas, con una mujer condenada por apología del terrorismo? (Varios señores diputados: ¡Sí!).»
Fragmento 3 de 3 de esta intervención.