Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«Permítanme que lo diga claro: una deslocalización no es una reestructuración, es irse con los beneficios y dejar aquí el desastre; es convertir a personas en números y a pueblos en daños colaterales. Y los responsables tienen nombre: DS Smith e International Paper. Por eso hoy votaremos que sí, y pido que vote que sí a toda esta Cámara, porque lo que pasa en Valls y Montblanc es la prueba de que en este Congreso se frenan las deslocalizaciones. No sé si van a estar con el poder. ¿De qué lado van a estar? El debate hoy no es técnico, es sobre si se permite que la deslocalización sea un derecho del poder o si la frenamos como una injusticia. Votaremos que sí por tres razones. Primero, porque es una deslocalización, no una cifra; es la vida, no es un éxcel; no es una reestructuración, es la hipoteca, la criatura, la salud mental, el poder dormir por la noche, el pan en la mesa, como conversaba hace unos días en Montblanc, donde conocí a gente que lloraba porque los despedían, los echaban a la calle después de treinta años de trabajo, después de haber empezado con sus padres en una empresa, que tiene beneficios. (Aplausos). Eso es la deslocalización. Cuando una planta cierra, no solo cierra una fábrica, se empobrece todo un pueblo: al bar, los transportistas, el comercio, los alquileres, la escuela.»
Fragmento 5 de 9 de esta intervención.