Martina Velarde GómezPodemos
Diputada
«La reforma que propone hoy el Grupo Vasco pretende eliminar este modelo punitivo y devuelve el Tribunal a su configuración anterior. Sinceramente, desde nuestro punto de vista, esto sí que corrige un exceso. Además, como he dicho antes, elimina el recurso previo de inconstitucionalidad para los estatutos de autonomía, un mecanismo que introduce un control preventivo que no estaba previsto originariamente en la arquitectura constitucional y que, en la práctica, podía operar como un veto político, antes incluso de que la ciudadanía pudiera pronunciarse en un referéndum. Señorías, los conflictos políticos se resuelven con política, con debate, con diálogo y con negociación, pero no trasladando permanentemente las decisiones al ámbito judicial. Ahora bien, dicho esto, también queremos decir que la reforma que se propone corrige una deriva concreta, pero no resuelve el problema estructural de fondo. El Tribunal Constitucional sigue siendo un órgano cuya composición depende de mayorías parlamentarias, bloqueadas además durante años. Sigue existiendo esa percepción por parte de la ciudadanía y de todo el mundo del reparto por cuotas entre los grandes partidos del bipartidismo. Además, seguimos sin abordar una reforma profunda que refuerce su independencia real y su legitimidad social. Y si hablamos de democratización, no podemos olvidar que el acceso al recurso de amparo sigue siendo extraordinariamente restrictivo para la ciudadanía común, especialmente cuando hablamos de derechos sociales.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.