Diputado
«Sigamos. Confieso que casi he disfrutado con esta última crueldad con la que los separatistas les han obligado a ustedes a presentar en solitario la ley de amnistía. Al menos esa es la única humillación que padecen ustedes solos; las demás se las han cargado sobre los hombros al pueblo español. Van a amnistiar a un montón de personas que han cometido delitos gravísimos. Ya habían humillado a España con los indultos, con la reforma de la malversación, con la eliminación del delito de sedición, y pasa ahora con la ley de amnistía, que es lo que propicia esta investidura. Es una ley que, de ser aprobada -ilegalmente-, deslegitimaría todo nuestro ordenamiento e incluso el monopolio del uso de la violencia que corresponde al Estado en exclusiva. Han pactado ustedes amnistiar a los que hirieron a más de cuatrocientos policías, algunos de ellos con secuelas de por vida; van a amnistiar a los que llevaron a Cataluña al límite mismo del enfrentamiento civil, a los que incendiaron calles, coches policiales e instituciones, ¿y se atreve a hablar ahora de violencia para criminalizar, para amenazar a los españoles que se oponen a su [golpe] 14 en las calles? Les voy a contar cuál ha sido la única violencia que se ha producido de verdad en España durante estos últimos días: contra un alcalde del Partido Popular de noventa y ocho años, al que se le ha hecho un escrache en su domicilio y ha tenido que ser ingresado y atendido por sanitarios (aplausos), o la que se ha cometido contra Alejo Vidal-Quadras, anterior vicepresidente del Parlamento Europeo y anterior presidente de VOX, al que se le dio un tiro en la cabeza hace una semana. Esa es la violencia que de verdad se ha producido en España en estos días, la de los de siempre contra los de siempre.»
Fragmento 7 de 13 de esta intervención.