Inés Granollers CunilleraERC
Diputada
«Gracias, presidente. Buenos días, diputadas y diputados. Hoy vamos a hablar otra vez de cercanías. Esta vez de las cercanías en el país valenciano, que también arrastran décadas de falta de inversión. Recientemente hemos visto cómo ADIF solucionaba uno de los problemas más graves que tienen en el país valenciano, bajando todavía más la limitación temporal de 30 a 10 kilómetros por hora en el puente de hierro de la C2 del núcleo de Valencia que une Alzira con Carcaixent. La red de cercanías del país valenciano está llena de limitaciones temporales de velocidad, pero este no es el único problema, hay que sumar la falta de correspondencias eficientes, la insuficiencia de material rodante e incluso la existencia de estaciones con escasa o nula oferta de servicios. Y, reiteramos, no hablamos solo de trenes, hablamos de derechos, hablamos de dignidad, hablamos de equidad territorial y hablamos de un modelo de país que es el que queremos construir y, sobre todo, hablamos de la gente, de la clase trabajadora. Estos sí son los que aguantan el país y son los que cogen cercanías, la gente que cada mañana se levanta antes de que salga el sol, que llega al andén con prisas mirando el reloj, que después mira el panel y ve: retraso. Y eso ya no es una incidencia, es una rutina impuesta. Son madres y padres que no llegan a tiempo a las escuelas, trabajadoras y trabajadores que acumulan horas perdidas que nadie les va a compensar y estudiantes que empiezan el día con incertidumbre. Hablamos de horas perdidas de los valencianos y las valencianas, horas de vida que tampoco les van a devolver. Y esto no es una anécdota, señoría, es un fracaso político.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.