Inés Granollers CunilleraERC
Diputada
«Desde 2008 se han perdido millones de viajeros en el país valenciano, no porque la gente no quiera el transporte público, claro que no, sino porque el servicio no es fiable, porque el precio -que sea más caro o más barato- si no hay servicio tampoco importa. Cuando uno de cada cuatro trenes llega tarde, no es una percepción del transporte, es una realidad, una realidad que condiciona trabajo, salario, conciliación y oportunidades. Y no podemos seguir gestionando el siglo XXI con las inercias del siglo XX, porque la movilidad, ya lo hemos dicho, no es una cuestión cotidiana, es una cuestión de futuro. El país valenciano hoy vive momentos decisivos. Una gigafactoría de baterías en Sagunto, el corredor del Mediterráneo, la conexión con Barcelona, con el Cantábrico, con Europa. Nos jugamos la reindustrialización verde, la transición energética, la creación de empleo de calidad. En la Comisión de Industria se ha hablado mucho del país valenciano esta semana. ¿Cómo se va a hacer todo esto si no tenemos un transporte digno? Sin una red ferroviaria moderna, electrificada e integrada en el resto de los territorios de los países catalanes y con Europa no hay competitividad, no hay cohesión territorial y no hay soberanía económica. Mientras los demás nodos de logística mediterránea avanzan, nosotros seguimos discutiendo por qué los trenes no llegan puntuales. Y eso, a estas alturas del siglo XXI, da risa. Por lo tanto, la transferencia efectiva a la Generalitat valenciana junto con las competencias no es un capricho identitario. Ya lo han dicho, no es un capricho, es que hay que gestionarlo desde la proximidad. Eso es aplicar el principio de subsidiariedad: que gestione el que está cerca, el que conoce el territorio, el que da la cara ante la ciudadanía. Por lo tanto, vamos a votar a favor de esta moción, como no podía ser de otra forma, porque para nosotros la movilidad es un derecho social. La movilidad significa llegar a tiempo...»
Fragmento 6 de 6 de esta intervención.