Isidre GavínJunts
Diputado
«Pero el accidente de Gelida era evitable. Ya lo expliqué en algún otro momento. Se dijo que el muro se cayó por la lluvia. Pues miren, no, no fue culpa de la lluvia, fue culpa de que los muros y los taludes tienen drenajes y, si no se mantienen bien, si no hay un mantenimiento preventivo y predictivo, con el paso de los años, si los drenajes no funcionan o si la lluvia se acumula, el muro o el talud se puede caer. Este accidente es calcado al de noviembre de 2008, el de la R4 de ADIF y Renfe en Vacarisses: también se dijo que fue por la lluvia, y no era culpa de la lluvia. Por tanto, la reflexión es que sí hay que socorrer y ayudar a las víctimas y a sus familias, evidentemente, pero quizás también lo que haga falta sea intentar que los accidentes no sucedan. No hay un escenario de accidentes cero, obviamente, o de seguridad al cien por cien, que no existe, pero se pueden hacer cosas. Y yo le dije al ministro no hace mucho que se podía hacer un buen mantenimiento predictivo y preventivo, y no se hacía; que se podía atender a los avisos de los maquinistas de una forma diligente, y no se hacía; que se podía dotar presupuestariamente de forma adecuada el mantenimiento de este tipo de infraestructuras, suficiente, y no se hacía.»
Fragmento 7 de 9 de esta intervención.