Marta MadrenasJunts
Diputada
«Y, en paralelo, las okupaciones. Hay comunidades de vecinos que hace años que conviven en situaciones insostenibles y con un montón de riesgos, problemas de convivencia rotos, y les dejan sin ninguna solución. ¿Qué les importará a los vecinos de un okupa que les está amargando la vida si el propietario del piso tiene uno o tiene diez? ¿Qué les importará? El problema es la seguridad, la convivencia, la dignidad en los barrios. El criterio sobre el número de viviendas no resuelve absolutamente nada; se resuelve actuando, y ustedes no han estado dispuestos a hacerlo en seis años. A todo esto, se suma otra incoherencia: la suspensión de los desahucios. Un inquilino que ingresa 1600 euros queda totalmente exento de pagar nada, pero muchos otros que cobran un poco más, que superan con dificultad 2800, se encuentran con que no entran. Los datos indican que ningún hogar debería destinar más del 30 % de sus ingresos a la vivienda. Entonces, ¿por qué algunos ni siquiera pagan ese porcentaje mientras que hay otros que tienen que pagarlo todo? Esta frontera artificial no protege mejor; al contrario, castiga a la clase trabajadora, que se rompe la espalda para llegar a fin de mes. No es justo que quien hace sacrificios reciba menos protección que aquel que queda ligeramente por debajo de un umbral que está muy mal planteado.»
Fragmento 8 de 10 de esta intervención.