Marta Madrenas i MirJunts
Diputada
«Y, mientras nosotros seguimos con los problemas, otros países avanzan. En cinco años, Canadá -en los años en que hemos estirado una medida excepcional convertida en norma- ha reducido trabas e impuestos, ha incentivado la construcción y ha garantizado la seguridad jurídica. Resultado: 1 300 000 viviendas nuevas y una caída del 21 % de los precios. A más vivienda, a más oferta, menos presión. Con menos propaganda y más trabajo, las cosas sí que funcionan. Sin embargo, aquí seguimos atrapados en medidas temporales transformadas en eternas, con parálisis políticas y con discursos que no resuelven nada. Y, mientras tanto, tanto inquilinos como propietarios siguen sufriendo. Esto no va de enfrentar a unos contra otros; va de compartir soluciones. Una sociedad justa no divide; protege y resuelve. Las familias vulnerables necesitan estabilidad real, no prórrogas eternas de un año a otro. Y los propietarios necesitan seguridad, no ser los encargados involuntarios de una política social que el Gobierno no quiere asumir. Por todo esto, no, no vamos a validar una excepcionalidad eterna ni una injusticia estructural, sobre todo cuando existen alternativas que beneficiarían a todo el mundo. La política tiene que proteger, dar esperanza y garantizar la dignidad; lo que no puede hacer es utilizar a la gente como instrumento y generar muchos más problemas de los que resuelve. Muchas gracias.»
Fragmento 10 de 10 de esta intervención.