Carlos Hernández QueroVox
Diputado
«Gracias, señor presidente. Vergüenza es que algunos estén en el Gobierno desde hace tanto tiempo y sigan con la matraca de la legislatura de la vivienda prometida. (Aplausos). La legislatura de la vivienda prometida, jamás producida y mucho menos entregada. Prometida, jamás producida y mucho menos entregada. Ha dicho aquí el señor ministro que esto iba de okupas. No, ese es el debate de baratillo, el debate superficial. Esto va de si el Estado asume o no su responsabilidad y de si tenemos o no un mercado de alquiler confiable -¿sí o no?- y si, por tanto, los potenciales inquilinos pueden emanciparse o siguen hasta los 45 en la cama nido de casa de sus padres. De esto va este debate. (Aplausos). En primer lugar, cuestiones de fondo. Aquí todos entendemos que es una calamidad que una familia tenga que elegir entre poner un plato caliente a los hijos para cenar o pagar un alquiler. Todos sabemos lo que haríamos en ese caso, cuál sería nuestra prioridad. Y todos tenemos claro que toda familia española debería tener una casa y que esa casa debería ser no solamente un techo y cuatro paredes, sino un hogar, un refugio, un espacio de estabilidad y de libertad, porque sin hogar no hay estabilidad ni libertad. Todo eso lo tenemos clarísimo. También entendemos todos que la vida puede torcerse, que puede truncarse, que en una casa puede haber más bocas que alimentar o que puede haber una desgracia, una depresión, una enfermedad, una persona que cae en el paro, una merma de ingresos, cualquier situación sobrevenida que dificulte el pago mensual del alquiler y que sitúe a una familia, que antes vivía tranquila, al borde del precipicio y en riesgo de exclusión social. Si todos entendemos esto y todos coincidimos en que es una desgracia intolerable, entonces todos -todos, como comunidad organizada- tendremos que brindar una respuesta. Todos quiere decir las Administraciones públicas, los ayuntamientos, las autonomías y el Estado. Si es un problema de todos, lo solucionamos todos. No se le transfiere la responsabilidad al particular. Todos. (Aplausos). Ni Pedro Pérez ni Gonzalo González, propietarios de vivienda, no: el Estado, las regiones, los municipios y los servicios sociales. Todos, porque son quienes tienen la obligación legal y también la obligación moral.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.