Noemí Santana PereraPodemos
Diputada
«Gracias, señor presidente. Señora ministra, hoy vamos a debatir este Real Decreto Ley 3/2026 para la revalorización de las pensiones. Cuando hablamos de pensiones estamos hablando de personas, de esa vecina que cuida a sus nietos por la tarde, de ese padre que ayuda a su hijo a llegar a fin de mes porque no ha encontrado un trabajo estable, o de esa abuela que durante la pandemia fue el único ingreso en su núcleo familiar. Pero, cuando hablamos de revalorizar las pensiones conforme al IPC, no estamos planteando dar ningún regalo a nuestros pensionistas, sino garantizar que mantengan el mismo poder adquisitivo, es decir, de proteger su dignidad y que puedan hacer frente al día a día en las mismas condiciones que lo están haciendo hoy en día. Ayer en la Comisión de Derechos Sociales pudimos escuchar al portavoz de EAPN. Nos dijo algo que todas nos deberíamos grabar a fuego, y es cuál fue el papel de los pensionistas durante las distintas crisis que hemos tenido que abordar, cómo han servido de amortiguación para el golpe de esas duras crisis, tanto en la crisis financiera de 2008 como en la pandemia, como ahora con la crisis inflacionista que estamos atravesando. Las pensionistas han sido sostén, sin lugar a duda, para las familias. A las pensionistas no les estamos regalando nada, es el resultado de su trabajo, de tantos años de esfuerzo que han estado cotizando a la Seguridad Social. Realmente las pensiones son un salario en diferido. Las pensiones no son ningún regalito del Estado. Esto me parece importante decirlo, porque hay quien ha intentado jugar a una confrontación entre generaciones. No hay guerra entre jóvenes y mayores, lo que hay es precariedad juvenil, lo que hay son salarios demasiado bajos y un modelo que concentra la riqueza. Ya contó nuestra portavoz Ione Belarra ayer cómo la propietaria de un banco cobraba 260 veces más que una empleada que tiene un salario medio. Esto nos debería resultar completamente inmoral. Nosotras vamos a apoyar el real decreto, pero hay tareas aún pendientes. No se olvide usted, por favor, de Asjubi, personas que han trabajado durante más de cuarenta años y, sin embargo, se ven penalizadas por lo mismo y se las somete a factores reductores...»