29N · generales · dom 29 novfaltan 27 días

Alberto Catalán HiguerasUPN

Diputado

«Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, ¿se imaginan a Txeroki, a Txapote, a Kantauri o a los yihadistas responsables de los atentados del 11M de Atocha o de Las Ramblas de Barcelona dando clases en algún centro educativo de nuestro país? Señorías, el relato de ETA no lo pueden escribir los verdugos, como tampoco el terrorismo yihadista lo pueden hacer aquellos que utilizan el Corán para justificarlo. En Unión del Pueblo Navarro lo venimos denunciando y lo seguiremos haciendo, por mucho que a algunos les moleste o nos lo reprochen; ese es nuestro compromiso, por mucho que algunos digan, en un caso concreto, que ETA ya ha desaparecido. Como digo, es un compromiso democrático, político, humano y personal, por mucho que a algunos les moleste. La sinrazón y el dolor del terrorismo, tanto de ETA como del yihadismo, está ahí, de plena actualidad. Señorías, todavía hay grupos parlamentarios que siguen sin condenar los atentados de ETA. La última oportunidad que tuvieron fue el pasado 9 de marzo, este lunes, en el Parlamento de Navarra; no lo hicieron, volvieron a no hacerlo. Además, hay partidos políticos que tienen entre sus dirigentes a terroristas, los llevan en sus listas electorales, y no son capaces de colaborar con la justicia para el esclarecimiento de 379 crímenes de ETA todavía sin juzgar. Sí, señorías, los mismos que pactan y gobiernan con Pedro Sánchez y María Chivite. (Aplausos). Hoy, señorías, se están otorgando beneficios penitenciarios a etarras que salen por la puerta de atrás de las cárceles sin ningún tipo de arrepentimiento real. Hoy, señorías, se siguen realizando actos de enaltecimiento de los terroristas y de ETA: 374 durante el año 2025, 69 de ellos en Navarra. Hace unos días, el propio expresidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero -sí, ese que es amigo de dictadores y terroristas-, hablaba de ETA en la propia comisión de investigación del Senado; rendía pleitesía y también hacía un reconocimiento vergonzoso a Bildu. Para que luego digan, señorías, que ETA es pasado. Además, señorías, llama poderosamente la atención cómo a nosotros nos reprochan que hablemos de ETA y, sin embargo, otros no tienen ningún problema a la hora de recordar la guerra de Irak, la Guerra Civil o, incluso, sacar a Franco cuando les interesa. Hipocresía pura y dura. (Aplausos). Pero es que, además, señorías, hablando de terrorismo, debemos tener en cuenta que, durante el año 2025, en nuestro país fueron detenidas cien personas por terrorismo yihadista. En los últimos cinco años, 37 de los detenidos eran menores de edad. Pero es que, además, señorías, la propuesta que hoy traemos a esta Cámara no es ninguna novedad. En este momento, en torno a 45 000 personas no pueden tener un contacto directo con menores ni, por supuesto, pueden dar clases en los centros educativos porque han sido condenados por agresiones sexuales. A nadie oímos descalificar o rechazar esta medida. El propio Grupo Parlamentario SUMAR, cuando se denunció que un profesor, en un centro educativo de Zaragoza, había sido condenado por maltrato en su familia, interpeló al propio Gobierno para conocer las posibilidades de que se modificase la legislación a la hora de impedir que estas personas tengan contacto directo con escolares; incluso, se hablaba específicamente de impedir su labor docente. Pero es que el propio ministerio, en aquella época, esos meses, en diciembre del año 2024, también había abierto un periodo de consultas para la ley de protección del menor y manifestó que estaba abierto al debate. ¿Aquello entonces les parecía objetivo y riguroso y lo de ahora no? Miren, esta proposición, como he dicho, no es nada novedosa y, por lo tanto, tanto en el caso que nosotros planteamos como en los anteriores, no se conculcan ni se vulneran ningún principio ni ningún derecho individual, constitucional o fundamental. El adoctrinamiento, señorías, sigue ahí y lleva a muchos jóvenes al fundamentalismo, a atentar como lobos solitarios o incluso también a salir por las calles como manadas a agredir y perseguir a un periodista en un campus universitario o también para enfrentarse con la policía en Pamplona; adolescentes, señorías, que idolatran a los terroristas, que les parecen que son héroes. Por lo tanto, nuestra propuesta, por mucho que a ustedes les pueda parecer lo contrario, va en esa línea de minimizar este tipo de comportamientos. La denuncia que hoy nosotros hacemos no es hipotética, es real. Todos hemos conocido lo que ocurrió en un centro educativo de la Ribera de Navarra, también en la propia universidad pública del País Vasco, incluso en Elgoibar, donde una etarra daba clases nada más y nada menos que de ética a niños de 12 y 16 años, o incluso hemos conocido cómo, hace unas semanas, un profesor de artes marciales era detenido en Madrid por yihadismo. La iniciativa se debatió en el Parlamento de Navarra, dadas también las competencias que tiene nuestra comunidad en la materia. Fue vergonzoso escuchar las descalificaciones que se realizaron, tan solo por proponer única y exclusivamente un debate de esta naturaleza. Reconocemos que no es la primera vez que se da, incluso también con Gobiernos de UPN, nos decían. Y sí, así es. Incluso se manipuló y se dijo que se habían dado clases al nieto de una víctima. Su inquina no tenía límites. Que no se hiciera nada entonces no quiere decir que no se pueda hacer ahora, más aún cuando tenemos el amparo de la ley orgánica de protección del menor.»

Fragmento 1 de 3 de esta intervención.

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