Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Varios de los grupos que me han precedido en el uso de la palabra -y estoy seguro de que incluso con más vehemencia el Grupo Socialista, que va a seguirme en el uso de la palabra- han señalado que esta medida constituye una amenaza directa a la libertad de expresión y el derecho a la educación. Se lo diré con palabras de la que fuera primera ministra británica, Theresa May, con ocasión de la adopción de medidas en su país para la prohibición de discursos en favor del terrorismo en los campus universitarios hace ya más de una década: Estamos inmersos en una lucha que se prolongará durante muchos años y la amenaza que enfrentamos ahora es quizás mayor que nunca: debemos contar con los poderes necesarios para defendernos. Para defendernos de personas como Miriam Sebbagh, maestra de primaria en Durham, Inglaterra, expulsada de la enseñanza después de que enviara miles de libras esterlinas a una organización terrorista que promovía la yihad; como Jamshed Javeed, profesor de Química en una escuela de Bolton, también en Inglaterra, expulsado de la enseñanza después de que hubiera tratado de unirse al grupo terrorista Estado Islámico; como Khalid, profesor de Matemáticas en Nancy, Francia, expulsado de la enseñanza después de que hiciera apología de la voluntad, la convicción y el ilimitado coraje de los talibanes, o, cómo no, José Javier Oses, el Jotas, condenado a ocho años de prisión por pertenencia al aparato logístico de la banda terrorista ETA, pero contratado hace unos meses como profesor en un instituto de enseñanza secundaria de Tudela.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.