Pilar Vallugera BalañàERC
Diputada
«Gràcies, president. Bona tarda, diputats. Bona tarda, diputades. Gracias, presidente. Buenas tardes, diputados; buenas tardes, diputadas. Buenas tardes a las familias que están aquí (dirigiéndose a la tribuna de invitados). Les quiero expresar que, aun siendo incapaz de saber cuál es la dimensión de su dolor, que debe ser profundísimo, siendo incapaz de acompañarlos en este duelo y siendo incapaz de hacer nada para aligerarlo un poco, he quedado muy impactada por su presencia aquí esta tarde. Y he quedado muy impactada porque, más allá del uso que creo que deben hacer o están haciendo de su dolor, nos sitúa en un estadio de una cierta pornografía emocional por la que me cuesta mucho transitar. Es decir, a mí lo que me sale vitalmente es abrazarlos, llorar con ustedes, decir que lo siento muchísimo, rezar para que no me pase nunca a mí y poner todos los medios que tenga para impedir que esto vuelva a pasar. Y lo que me sale también es decir, sinceramente, que son ustedes (dirigiéndose hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) unos ruines por hacernos ver esto esta tarde así. (Aplausos). Y les digo más, ellos tienen todo el derecho a pedir de nosotros que hagamos el favor de hacer lo que creen que es conveniente, pero ustedes son legisladores, no son familiares. Son responsables del efecto que van a crear, son responsables de lo que se va a hablar en la calle y son responsables de modificar las percepciones de la gente y de aminorar su dolor, no de regocijarse en ellos y de utilizarlo como materia de lanza. (Aplausos.-La señora Montesinos de Miguel: Y tú). No me haga estos gestos, porque en otro momento usted pensaría exactamente lo mismo que yo. Y esto es tan así que mi respeto se expresa, entre otras cosas, en que hablo en este idioma... (Rumores). Bueno..., 'que se calle'... A mí ya me da lo mismo, porque para lo que escuchan y para lo que entienden, me da lo mismo... (Rumores).»