Juan José Aizcorbe TorraVox
Diputado
«La reforma que hoy se plantea no rompe el equilibrio de nuestro sistema penal, simplemente incorpora dos supuestos que reflejan una gravedad excepcional. La ocultación del cadáver o la negativa a revelar su paradero introduce un sufrimiento añadido especialmente cruel para las familias, que quedan atrapadas en una incertidumbre que se prolonga durante años y no les permite encontrar descanso. El daño no termina con la muerte de la víctima. Hay algo más. Cuando el autor del crimen mantiene ese silencio, cuando ese monstruo se niega a revelar dónde está la víctima, no estamos solo ante un hecho pasado, está prolongando el daño, está persistiendo prácticamente en el delito. En esas condiciones, cabe preguntarse qué sentido tiene hablar de reinserción. Difícilmente puede hablarse de reinserción cuando no hay ni siquiera un gesto mínimo de colaboración o de arrepentimiento. ¿La reinserción evita el delito previo, como se intenta aquí acusar, y previamente con lo que se está ahora programando y se está ahora votando? Pues no, no vengan ustedes con poesías que ni siquiera prometen.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.