María Jesús Montero CuadradoPSOE
Vicepresidenta Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda
«Muchas gracias, señora presidenta. Señor Cruset, ¿y usted con quién habla? Desde luego no habla con los empresarios en Cataluña; desde luego no habla con los autónomos en Cataluña; desde luego no habla con los sindicatos en Cataluña, porque el discurso que usted hace en esta tribuna es un discurso que es muy similar al que pueden hacer cualquiera de los representantes del bando de la derecha. Yo considero, señorías, que ustedes tienen otro planteamiento sobre la economía distinto al que nos trae el Partido Popular con VOX. Dígame si me equivoco, porque si usted escucha su discurso verá que sus discursos se superponen. El discurso, señor Cruset. Yo distingo entre la política que practica Junts per Catalunya cuando ha gobernado en Cataluña y el discurso que hacen ustedes ahora, porque creo que es un discurso de afrenta, un discurso que busca la confrontación con el Gobierno. Probablemente porque ustedes piensan que desde ahí van a obtener mayor rédito electoral. Pero le digo humildemente, señor Cruset, que creo que se equivocan. Humildemente, que es como intento intervenir en esta tribuna. Ustedes están permanentemente queriendo diferenciarse de un Gobierno progresista con eslóganes que no se corresponden con la realidad. Dice usted que el progreso es progreso y no crecimiento. Evidentemente. Le diría más: el progreso pasa por que el crecimiento parta de la redistribución de la riqueza. Para mí se produce progreso cuando ese crecimiento se traduce en redistribución de la riqueza, y los mecanismos de redistribución de la riqueza son mecanismos fiscales, son mecanismos de ayudas a rentas, son mecanismos que permiten proteger al tejido productivo más vulnerable. Todo eso es parte de esa redistribución de la riqueza. Y son servicios públicos, señor Cruset, servicios públicos que ponen en marcha sobre todo las comunidades autónomas: sanidad, educación -que me hablaba usted-, vivienda... Estas entidades tienen en este momento 300 000 millones de euros más de los que tenían antes de la llegada del presidente Sánchez -insisto, 300 000 millones incondicionados- para las políticas que se tienen que desarrollar en el territorio. Por tanto, al Gobierno de España no lo puede responsabilizar de todo.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.