Laura Vergara RománSumar
Diputada
«Hemos vivido otras reducciones de velocidad. La que tuvo lugar en 2011 estableció como límite 110 kilómetros por hora en autovías durante cuatro meses. En esa ocasión fue en relación con el ahorro económico y energético y la reducción de nuestra dependencia del petróleo. Ahorramos 450 millones de euros. Repito, han oído bien: 450 millones de euros. Además, se redujeron un 15,5 % los accidentes en comparación con el mismo periodo del año anterior. Y es que ahora es más importante que nunca que busquemos ese tipo de medidas, que reforcemos la salud vial. Menos combustible quemado equivale a menos gases tóxicos para cuidar nuestra salud vial. Además, con esto nos unimos a decir no a la guerra, no a las guerras. (Aplausos). La Agencia Internacional de la Energía ha alertado ya de un escenario muy grave y ha pedido que se rebajen tanto los límites de velocidad como el uso de los vehículos a motor. Según esta agencia, una rebaja de tan solo 10 kilómetros/hora permitiría rebajar notablemente el consumo de combustible en todo el mundo, para transporte profesional, comercial, pero también para el particular. La evidencia técnica y las recomendaciones de conducción eficiente muestran que, al moderar la velocidad, se mejora la eficiencia energética y se reduce el consumo de combustible, insisto. Además, respetar esos límites más bajos y mantener una velocidad uniforme puede contribuir a una menor utilización de carburante y a una reducción de las emisiones contaminantes. Cerremos ese círculo.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.