Laura Vergara RománSumar
Diputada
«Recordemos que el atropello, como indicaba la diputada Granollers, continúa siendo el principal riesgo para las personas que caminan. En 2024, 207 peatones fallecieron atropellados en vías urbanas y el 65 % de los fallecidos tenían más de 65 años. Necesitamos que nuestros mayores puedan caminar sin riesgo a ser atropellados. El respeto a los límites de velocidad es fundamental. Por lo tanto, vamos a seguir enfocando las medidas en la prevención. Un descenso en la velocidad mejora también la visibilidad, al reducir el efecto túnel en la conducción, y aumenta el margen de respuesta ante cualquier situación inesperada. Nuestro entorno es pionero en estas reducciones de velocidad. Así, no es que hagamos lo que tendrían que estar haciendo los ayuntamientos, sino que respondemos a lo que los ayuntamientos ya han implementado. En Zaragoza se incluyó en la ordenanza de movilidad en 2019. Y todos los estudios indican que esto ha reducido la velocidad media en las ciudades. Por lo tanto, es el momento preciso para ir más lejos. Para recordarnos que nuestros pueblos y ciudades no son solo para desplazarnos, sino también para disfrutar. Son espacios de vida y de convivencia. Porque otro de los efectos cuando reducimos la velocidad es que estamos minimizando el impacto del ruido del tráfico y sus emisiones, fomentando un uso más responsable y un trasvase modal que aumente el uso del transporte público, la bicicleta y caminar, que son los transportes más seguros, los que nos cuidan y los que usa la mayoría social. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.