Pilar Vallugera BalañàERC
Diputada
«Pero, a partir de aquí, nada de lo que ustedes explican me lo puedo creer. Hablan del impuesto de sucesiones, y al respecto -ustedes estuvieron en el Gobierno, en aquel momento estaban allí presentes- quiero recordar a todo el mundo que nos escucha que los primeros 300 000 euros están exentos cuando es vivienda habitual. Por tanto, tal vez -y esto no se lo niego- tendremos que medir si, en lugar de 300 000, deberían ser 500 000 euros, pero en modo alguno podemos derogar el impuesto de sucesiones, porque es una herramienta fundamental en la redistribución de la riqueza y respecto a la capacidad de que haya una cierta igualdad en referencia a cómo todos los ciudadanos hacemos frente a la vida. Por tanto, es un elemento clave de la política fiscal, junto con la fiscalidad verde, a la que no pensamos renunciar, porque, si no hay aportación de las clases que más tienen, no puede haber redistribución en modo alguno, y este es un principio básico. Otro elemento que me sorprende, porque además ustedes lo tienen tan claro que incluso indican la forma de controlarlo -aunque ya digo que no va a servir de nada-, es esa concepción según la cual en el momento en que bajemos el IVA inmediatamente será absorbido por el precio y, por tanto, las familias en su bolsillo no van a ver nada de nada, ni un céntimo. ¿Saben cómo podemos ver esto? Es muy fácil, además de los informes que ya se han presentado sobre la absorción de los precios con las rebajas del IVA. Pero ¿cuál es la propuesta? Pues bien, para aquellos alimentos y servicios de primera necesidad pongamos un tope en los precios, fijemos un límite en los precios a través de un real decreto o de lo que consideremos conveniente como instrumento normativo. ¡Ah, claro, se lo cargaron! (Aplausos). Estos que tanto miran por las familias, estos que están tan preocupados por el hecho de que lleguemos a final de mes. Todos los elementos de contención de la pobreza que se nos replican en cualquier calle estaban contenidos en el escudo social, y ustedes se lo cargaron del escudo social. Así que no tienen ninguna legitimidad, no tienen legitimidad de ningún tipo para venir aquí a decir que les preocupa esa cesta de la compra o cómo sobreviven nuestros conciudadanos. No tienen ninguna legitimidad. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 7 de 7 de esta intervención.