Aina Vidal SáezSumar
Diputada
«También se les conoce en Cataluña como Junts por la pasta, y probablemente a día de hoy muchas de sus señorías empiecen a entender el porqué. Junts, pels seus interessos, això sense cap mena de dubte, ni Catalunya ni els autònoms els importen, ni tampoc els petits empresaris, ni la classe mitjana. És la burgesia de tota la vida, això sí, fent negocis, protegint els seus com sempre. En Cataluña no les importan ni la clase media ni nada. La burguesía de toda la vida, eso sí, haciendo negocios, protegiendo a los suyos, como siempre. ¿Recuerdan aquel chiste que dice que todo el mundo cuando está en una piscina se mea dentro, pero muy pocos lo hacen desde el trampolín? Pues esta proposición no de ley es como mearse desde el trampolín. Esto es lo que es, señorías, ni más ni menos. (Aplausos). Y hay que hablar, además, de avaricia, porque, si antes les hablaba de falsedades, hay que hablar también de avaricia, porque normalmente ya es infame lo que defiende este grupo político, pero en el contexto actual lo es tres veces más. Hablamos de una década en la que grandes empresas están destrozando el mundo, robando los bolsillos de todos los trabajadores y las trabajadoras de este país y, además, al Estado. Hablamos de que se han valido de una pandemia mundial, una invasión en Ucrania o un genocidio en Palestina para hacer pasta, señorías -repito, para hacer pasta-, y esos mismos vienen aquí a pedir que se les proteja porque se ve que no han podido hacer lo suficiente. Esos son los buitres que revientan la vivienda o que especulan con los alimentos o, por supuesto, con las gasolineras. Y, fíjense, solo en este último año los grandes bancos, las energéticas, las grandes corporaciones han acumulado miles y miles de millones de euros. ¿Dónde está la asfixia, señores de Junts per Catalunya? ¿Qué asfixia ni qué asfixia? ¿Qué asfixia es la del Banco Santander? ¿Qué asfixia la de Mercadona?»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.